domingo, 23 de abril de 2017

FRACTURA DE DIONI MERINO ARROYO

SINOPSIS

“Dentro de unos años, la principal fuente de energía procederá de las fracturas hidráulicas. Aparentemente todo es seguro y está bajo control, hasta que una lluvia de meteoritos abre las fauces del subsuelo para liberar un extraño gas de su interior.
Y la caída del mundo se acelerará, hundiendo las esperanzas humanas y contaminando la superficie.
Millones de "gaseados" deambularán por una Tierra muerta, y los supervivientes se verán obligados a escapar de las peligrosas nieblas que reptan por el suelo.
 Nos encontramos ante la primera novela sobre el fracking en nuestro país, una distopía greenpunk que reflexiona sobre las consecuencias futuras de nuestras acciones presentes.”


Título         Fractura
Autor         Dioni Arroyo
Número de páginas     170
ISBN 9788494523687
Ilustrador de portada  Edu Quiza


RESEÑA

Pocas veces suelo comprar un libro guiándome por la portada, las veces que lo he hecho han sido satisfactorias, así que no lo dudé y me hice con Fractura. He de decir que tenía muchas ganas de leer a Dioni, de conocer su forma de escribir y de contar las historias; y desde luego no me decepcionó.
Dioni nos narra en primera persona los acontecimientos que puede acarrear el fracking. Una obra que nos hace pensar en el cómo y el por qué de las consecuencias de todos nuestros actos respecto a nuestro trato para con la naturaleza.
La forma de escribir de Dioni es directa, sin demasiadas palabras rebuscadas, pero con un control del lenguaje lo suficientemente “natural” para que la historia sea llevada a nuestra realidad, a nuestro día a día para poder ponernos nosotros en la piel de la historia que quiere contarnos.
Nuestro protagonista, que cuenta tan solo con 10 años cuando todo empieza, nos cuenta, sin entrar demasiado en detalles, cómo empezó todo hasta siete años después.
No es fácil, muchas veces, ponerse en el lugar de otro, y si encima debemos escribir desde su punto de vista, es mucho más complicado. Aun así, Dioni lo hace con facilidad y mucha credibilidad, muy certera y real.  Como todo en la vida, el salto de edad del protagonista es un punto a destacar, puesto que Dioni sabe llevarnos a ese punto de diferencia entre el ser un niño y un adulto, con todos los problemas y cambios que se van sucediendo en él y en su alrededor.
En esta novela queda bien marcada el mandato de los poderosos, sin meterse demasiado en plagar las páginas de reivindicaciones, ya que ésta no es una novela ecologista; es una novela muy realista de lo que pude llegar a pasar en un futuro que es más presente de lo que podamos imaginar.
Corta pero intensa en su desarrollo, no os dejará indiferentes ni su principio, ni mucho menos un final que a mí me dejó con la boca abierta completamente.

No os esperéis un libro de Greenpeace, porque no lo es, esta novela va más allá y merece la pena quedarse con el mensaje que Dioni intenta darnos a lo largo de sus páginas y de una visión a los ojos de un niño que bien podría ser nuestro propio hijo.



SOBRE EL AUTOR

Licenciado en Antropología Social y Cultural y Diplomado en Educación Social, alterna su oficio de escritor con su profesión de funcionario. Considerado como uno de los máximos exponentes en literatura fantástica de Castilla y León, ha publicado cinco novelas hasta la actualidad y su obra aparece en varias antologías editadas por el Fondo Municipal de Cultura del Ayto de Valladolid. Con un carácter profundamente inquieto e involucrado en el mundo cultural, es miembro fundador de Los perros del coloquio, colectivo de escritores con deseos de renovar el panorama literario, y también es padrino de uno de los nueve clubes de animación a la lectura del Ayto. de Valladolid.

Ha cultivado la ciencia ficción con la distopía Metanoia (Éride ediciones, 2012) del que la crítica especializada ha dicho que es un “libro para pensar”, con la que ganó la Quinta Edición del Premio Éride, y el terror gótico con El sabor de tu sangre (Éride ediciones, 2013) Gótica y erótica (Éride ediciones, 2014) o el relato Los ojos del mal, que forma parte del libro antológico Caricias y batallas (Ágora editorial, 2014). Con Los ángeles caídos de la eternidad (Éride ediciones, 2012), busca empatizar con la mentalidad de una pareja de asesinos, fusionando el terror con la novela negra. En el 2013 fue seleccionado por la editorial de Nueva York, Babel books Inc, para adaptar lingüísticamente al español actual el Buscón de Quevedo, publicado en 2014.

Colaborador de Radio Valladolid Cadena Ser y Castilla y León esRadio en programas de fomento de la lectura, también escribe artículos en las revistas digitales Otro mundo es posible.net y Nuevas Opiniones.org, y en EPCYL, El Periódico de Castilla y León.

Por su profesión ha vivido en muchas ciudades, como Sta Cruz de Tenerife, Jerez de la Frontera, Algeciras, Pontevedra o Santander, y desde finales del 2012, fijó de nuevo su residencia en su ciudad natal.

Recientemente se ha iniciado su proyección internacional, al participar en el Festival Internacional de Literatura de Gibraltar, en noviembre del 2014; dicho Congreso ha estado organizado por la Universidad de Oxford, ofreciendo varias conferencias bilingües sobre "Voces de España" y presentando sus obras.

A finales del 2014, con un nutrido grupo de escritores y aficionados a la literatura de género, creó la Asociación de Castilla y León de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (Kalpa), de la que es presidente.

En 2015, su relato "La oscuridad que apagó mi luz" fue seleccionado para la antología "No voy a poder dormir esta noche", publicado por la editorial colombiana La Semilla Amarilla. En 2016, su relato "El cráter de la locura", ha sido seleccionado para la antología "Renaissance. El ciclo de los nuevos mitos", publicado por Pulpture ediciones, un homenaje a H.P.Lovecraft y los mitos de Cthulhu.

En 2016 publica su nueva novela "Fractura" en la editorial Apache Libros, reflexionando sobre el fracking y la ecología. desde la ciencia ficción. La antología "2099-C.Rusia y la URSS en la ciencia ficción", publicada por Ediciones Irreverentes, ha contado con su colaboración para el prólogo y la edición literaria. En noviembre del 2016, durante la Eurocon celebrada en Barcelona, se elige nueva Junta Directiva de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, siendo proclamado presidente José Luis del Río Fortich, y Dioni Arroyo, el vicepresidente.



Por Lorena Gil

sábado, 8 de abril de 2017

LA LUZ

Siempre es un placer recibir nuevos colaborares y siempre es un honor poder darles voz. Os presentamos a un nuevo escritor, él es Eloy Baztarrica.
Eloy Baztarrica nació en 1982 para dedicarse en cuerpo y alma a la escritura. Después de un tortuoso paso por colegio e instituto, donde estaba más interesado por tebeos y libros, decidió estudiar algo con que ganarse la vida; porque escribir difícilmente se lo facilitaría. Ahora surca las aguas de la Bahía de Cádiz en un remolcador, mientras crea, inspirado por la mar, sus relatos y ficciones radiofónicas.

Y sin más dilación, aquí tenéis el fabuloso relato que nos ha enviado Eloy. Esperemos que os guste.

La luz

El padre prácticamente yacía tumbado en el sillón. Miraba hacia delante inmóvil, agarrado a sus propias rodillas. El timbre de la puerta sonaba insistentemente y de vez en cuando se oía algún porrazo intermitente. Insistían.
—Papá, llaman a la puerta.
       —Abre tú, yo no puedo —el padre miró de reojo al niño—. Abre, es lo mejor para ti.
         Los ojos del niño se inundaron de lágrimas pero no caía ni una. Tenía cinco años. Arrugó la nariz para contener el agua salada, formando un diminuto dique con sus párpados inferiores. No lo consiguió, dos gotas recorrieron su mejilla; y sus pómulos comenzaron a contraerse espasmódicamente. Apretó los labios para no saborear su inmensa tristeza.
         —No quiero, papá —sollozó.
         —¿Y tu madre?
         —Tampoco puede —sorbió los mocos antes de que cayeran.
         La madre, tendida sobre la cama boca abajo, se tapaba la boca con ambas manos. El niño se asomó a la puerta y zarandeo suavemente a la mujer. Ésta, impertérrita, inquirió a su hijo.
         —Hijo, abre la puerta. Nosotros ya no podemos ayudarte.
         Los golpes en la puerta eran cada vez más violentos. Se escuchaba gente en el pasillo; algunas voces familiares, de vecinos. El niño se acercó a la entrada de la casa atraído por los ruidos. Puso la mano sobre la madera y se dio la vuelta, buscando la complicidad de su padre. Algo sólido, metálico, impactó al otro lado y todo tembló. El niño dio un salto hacia atrás, asustado, lloró sin emitir ni un sonido. Corrió a abrazarse a su padre, éste no reaccionó.
—¡Papá!
          —Hijo, abre la puerta —dijo el padre indiferente—, es lo mejor.
        —¡No, quiero quedarme con vosotros! —le costaba respirar del esfuerzo de intentar contener el llanto.
         La persiana estaba casi bajada, y una nube tapó el sol justo en el instante en el que soltó a su padre. El salón se oscureció y el niño corrió a encender la luz, pero la bombilla seguía apagada. No tenía fuerza para tirar de la maltrecha cuerda que daría paso a más claridad. La persiana tenía algunas lamas destrozadas por el paso del tiempo, y sus padres hacía meses que no tenían dinero para hacer ninguna reparación. El niño accionó de nuevo el interruptor, pero no sirvió de nada. Hacía cuatro días que habían cortado la luz. Por eso sus padres encendieron aquel dichoso fuego, para calentarse; hacía frío dentro del piso, frío de verdad, y las mantas ya no servían de nada. Parecían estar mojadas, pero no, era frío. El fuego era pequeño y controlable dentro de aquel bote metálico que lo contenía. El dichoso fuego. Era agradable, eso pudo recordar el niño cuando despertó.
         Otro golpe, esta vez destructor. Rompió parte de la puerta hasta casi descolgarla.
         —¡Papá!
         —Tranquilo, hijo. Vas a estar bien.
         —¡No, por favor, papi! —el niño rompió a llorar y ya no veía nada.
         La puerta cayó sobre la alfombra y allí estaban, cinco policías tapándose la nariz con la mano completa. Dejaron el ariete en el suelo y los vecinos se echaron a un lado, asomándose tras los agentes. Algunos no pudieron aguantar la escena y se retiraron mareados, contrariados, perdidos... El niño no hizo nada más, se acercó a uno de los policías con la cabeza agachada. Llorando.
         El bote metálico contuvo el fuego de los periódicos y los trozos de madera de una silla vieja, pero no contuvo los gases de los restos de pintura seca que albergó un día. Abrieron la ventana, el olor era fuerte, pero compensaba con el calor que emitía. Los padres no imaginaron que esa emisión los mataría. Llevaban dos días pudriéndose en el sofá y la cama. El niño sólo recordaba el calor agradable. Se despertó confundido, con los golpes en la puerta que harían que nunca más pasara frío.

martes, 4 de abril de 2017

VIOLETA EN EL JARDÍN DE FUEGO DE ALICIA SÁNCHEZ

“Violeta es una adolescente que, además de tener un cuerpo extraño (es alta y muy delgada, como un esqueleto viviente) asegura tener poderes paranormales. Cuando su madre, Sola, sufre un ictus, Violeta quedará a merced de todos aquellos que quieren aprovecharse de ella: Flora, una escritora romántica que pretende lucrarse con sus poderes, Dalia, una dominatrix obsesionada con su inusual belleza y, sobre todo, el doctor Alexander, un científico loco que desea utilizarla en sus crueles experimentos.
Pero Sola logra recuperarse y no tardará en vengarse de todos aquellos que han querido arrebatarle a su pequeña. Con el cuerpo y el alma deformados por el dolor, la madre coraje luchará con uñas y dientes para proteger a su hija, la niña rara, la atracción de feria, la flor más hermosa del jardín de fuego”.


Ficha técnica
Título: Violeta en el jardín de fuego
Autora: Alicia Sánchez Martínez
Género: Terror erótico
Editorial: Applehead Team
ISBN: 9788494482
Edición: rústica
152 páginas
13,95 euros

Nominada a los Premios Guillermo de Baskerville 2016

Llevo meses para escribir todas las reseñas que llevo acumuladas, pero quería empezar con Violeta por un asunto muy sencillo: me impactó tanto cuando la leí que tuve que parar varias veces antes de terminarla, y cuando lo hice, necesité de un tiempo para digerir todo el mundo de Violeta.
Me sorprendió gratamente la forma de escribir de Alicia, esa manera de engancharte con su forma de narrar una historia que cuenta con momentos que te revuelven las tripas desde abajo para subir lentamente hasta el esófago.
Violeta es a su historia lo que el mundo es para cada uno de nosotros, es decir, una niña sometida por sus iguales, que sufre mientras intenta entender el por qué de las cosas dentro de la inocencia y pureza que vive en Violeta.
Admito que no es una lectura para cualquiera, pues el terror que se encuentra dentro de sus páginas es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. La narración de Alicia consigue introducirnos la vida de una niña que creció de forma acelerada y desarrolló la habilidad de ver el interior de las personas; es entonces cuando su madre se ve obligada a buscar ayuda en su padre, Carlos, el jefe de la compañía para la que trabaja.
Es impredecible, brutal, y a cada página que vamos pasando nuestras ganas por seguir leyendo no desaparecerán.
Puede resultar desagradable y el final un poco forzado (es la única pega que le encuentro), pero Alicia ha desarrollado una novela que no dejará indiferente a nadie.
Érotica, morbosa, original… podría seguir calificándola y llenaría más de una página. Desde luego si queréis descubrir el mundo de Violeta, y a su autora Alicia, debéis y tenéis que leer el libro, tan diferente a nada que hayáis leído y tan adictiva que no decepcionará.

Podéis comprar la novela AQUÍ

Sobre su autora:
Alicia Sánchez
Nació en 1965 en Barcelona. Ha publicado varios relatos de terror, ciencia ficción y erotismo en diversas antologías. Fue seleccionada para la Antología Visiones de la Asociación Española de Ciencia Ficción, Terror y Fantasía en el año 2006 y ha quedado ganadora y finalista en varios concursos de literatura de género. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y trabaja como periodista.



Reseña realizada por Lorena Gil Rey